El pasado 3 de mayo de 2025, la playa de Copacabana fue el escenario de un evento sin precedentes: más de 2 millones de personas se reunieron bajo el cielo de Río de Janeiro para ver a Lady Gaga en un concierto gratuito que rompió récords. Pero antes de que sonara el primer “Rain on Me”, hubo alguien que puso a vibrar la arena: ¡Pabllo Vittar!

Sí, leíste bien. La diva brasileña, drag queen y reina de la pista, fue la encargada de abrir el show con un set de DJ que encendió la fiesta desde temprano. Con mezclas que iban desde pop explosivo hasta beats electrónicos calientes como el sol carioca, Pabllo dejó claro que no solo canta, baila y revoluciona, sino que también sabe cómo hacer retumbar unas bocinas.
«¡Soy el viado más afortunado del mundo!», dijo entre risas a O Globo, minutos antes de salir al escenario. Y cómo no estarlo: abrirle el show a Lady Gaga, una de sus mayores inspiraciones, en uno de los conciertos más grandes de la historia… eso no le pasa a cualquiera.
Con su característico carisma y un look de impacto, Pabllo hizo lo que mejor sabe: dar show. Desde remixes inesperados hasta himnos queer, su presentación fue una fiesta queer-electropop a plena luz del día, mientras millones de personas bailaban en la arena y en los balcones de los edificios que bordean la playa.
El concierto de Lady Gaga no solo fue un éxito musical, sino también económico: se estima que generó más de 600 millones de reales para la ciudad, el doble que el mítico show de Madonna en el mismo lugar un año antes. Pero si hubo alguien que encendió los motores y puso el glitter antes del glamour, esa fue Pabllo Vittar.
Una vez más, la artista demuestra que está hecha para los grandes escenarios —y para las grandes olas de calor carioca.





